Madre de Víctor Balza: "Se cierra una etapa en la cual hice todo lo que tenía que hacer"
Durante la mañana de este miércoles se llevó a cabo el acto de señalización en memoría del joven que fue asesinado en 2003 por un efectivo de la policía (está preso) en el marco de un hecho confuso -que nada tenía que ver la víctima- ocurrido en la zona del barrio Villa Itatí.
A 20 años del crimen de Víctor Balza, sus familiares y Organismos de Derechos Humanos, señalizaron esta mañana a la Comisaría 2ª de Bernal, donde estuvo detenido con una herida de arma de fuego, sin recibir atención durante 36 horas.
"Hoy es un día muy emotivo; yo pienso que a través de esto nunca se van a olvidar en esta Comisaría lo que hicieron con mi hijo, como lo mataron y torturaron injustamente, porque mi hijo fue disparado por la espalda con tanta cobardía. Como no les bastó eso, lo trajeron a la Seccional, lo torturaron y murió después de 36 horas. Encima lo patearon porque los Policías decían que les había manchado la ropa. Hay mucha gente acompañando para que esto no pase nunca más", expresó Nora, madre de la víctima.
A su vez, agregó: "Se cierra una etapa en la cual hice todo lo que tenía que hacer. La luche y lo logré, llegué a donde tenía que llegar: que el policía esté preso".
El 8 de noviembre de 2003 uniformados a bordo de dos móviles de la unidad señalada se enfrentaron con un grupo de personas por un supuesto robo en Villa Itatí. Luego de una persecución, arrestaron a Balza, que nada tenía que ver, y a otro joven. Balza recibió un disparo por la espalda y a cuarenta centímetros de distancia. Fue trasladado a la Comisaría Segunda de Bernal y al día siguiente murió en el Hospital de Wilde. Las pericias cotejaron que el proyectil había salido del arma de González.
Los efectivos policiales alegaron que Víctor intentó fugarse y González sostuvo que el muchacho iba armado, lo que siempre se comprobó que no había sido así. Quienes lo revisaron en más de una ocasión y no detectaron la lesión fueron imputados pero resultaron sobreseídos por la Cámara de Apelaciones de Quilmes. Lo cierto es que Víctor falleció por no recibir atención médica durante un día y medio. El fiscal Alfredo Samprón Noel asistió a la dependencia policial y no ordenó medidas, pese al estado del joven. A la familia le dijeron que había muerto por golpes tras haber caído de un techo.
En 2005 la causa llegó a su primer juicio, en el que la defensa de González buscó que sea abreviado. En 2009 fue juzgado por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°1 de Quilmes, pero el proceso se anuló porque fue recusado por parcialidad. Al año siguiente, el TOC N°4 condenó al ex cabo a once años de prisión por homicidio simple. Sin embargo, en 2012 la Cámara de Casación Penal revocó la sentencia por considerarla “incongruente” y con “falta de fundamentación”, por lo que ordenó realizar otra instancia.
En 2015 el TOC N°5 le otorgó una pena de doce años por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, pero dictaminó que no vaya a prisión hasta que el fallo quedara firme. Siguió el planteo del fiscal Fernando Celesia, mientras el abogado de la familia Balza había solicitado 22 años y la defensa de González la absolución, alegando que entre el disparo y la muerte había una “interrupción del hecho”. La clave fue el testimonio de otro oficial que señaló que tanto Balza como los otros jóvenes estaban desarmados al momento del tiroteo.
En 2021, y tras la denegación de la apelación ante la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires, el representante de la familia postuló su detención, dispuesta por el TOC N°5. González quedaba encarcelado por primera vez. De todas maneras, insiste con su excarcelación extraordinaria ante la Corte Suprema de la Nación, mientras todos sus argumentos ya fueron tratados y el peligro de fuga no está despejado.
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